Maradona, el futbolista que también dejó su huella en la música
Hay figuras que cambian la historia de un deporte. Otras logran algo todavía más difícil: convertirse en parte del repertorio emocional de un pueblo. Diego Armando Maradona pertenece a ese grupo de nombres que también se cantan.
En la previa de un nuevo enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra, la memoria futbolera vuelve inevitablemente a viajar hacia Diego. Pero su legado no se limita a las canchas: también dejó una marca profunda en la música popular, inspirando canciones, compartiendo escenarios con artistas y transformándose en uno de los personajes más homenajeados por músicos de distintos géneros y generaciones.
A lo largo de su vida, Maradona cultivó una relación muy cercana con la música. Participó junto a Pimpinela en la grabación de Querida amiga, interpretó en distintas oportunidades La mano de Dios, la canción que Rodrigo le dedicó y convirtió en un clásico, y fue protagonista de programas, homenajes y encuentros donde el canto ocupó un lugar tan natural como una pelota.
Su figura trascendió cualquier frontera artística. Los Piojos inmortalizaron su nombre con Maradó, un himno rockero que todavía resuena en estadios y recitales. Manu Chao le dedicó La vida tómbola, convertida en banda sonora del documental dirigido por Emir Kusturica. Andrés Calamaro, Los Ratones Paranoicos, Attaque 77, La Guardia Hereje y decenas de artistas argentinos y extranjeros encontraron en Diego una fuente de inspiración para escribir canciones que hablan de talento, barrio, gloria, contradicciones y pasión.
Incluso después de su partida, la música siguió encontrando nuevas formas de recordarlo. Versiones sinfónicas, homenajes en vivo, festivales, tributos y nuevas composiciones mantienen vigente una obra colectiva que tiene a Maradona como protagonista permanente.









